Cuando los dos miembros de la pareja están de acuerdo en separarse y en cómo organizar lo que viene después, el camino más rápido, más barato y menos desgastante es el divorcio de mutuo acuerdo. Te explicamos en qué consiste y qué pasos tiene.
¿Qué es el divorcio de mutuo acuerdo?
Es el divorcio en el que ambas partes pactan las condiciones de la ruptura y las presentan juntas ante el juzgado o ante notario. No hay que demostrar culpa de nadie ni esperar un tiempo determinado de matrimonio más allá de los tres meses que exige la ley desde la celebración. Al no haber enfrentamiento, el procedimiento es mucho más corto que un contencioso.
El convenio regulador: el documento clave
El acuerdo se plasma en el convenio regulador, el documento que ordena la nueva situación de la familia. Suele incluir:
- La guarda y custodia de los hijos y el régimen de visitas del progenitor que no conviva con ellos.
- La pensión de alimentos para los hijos y cómo se reparten los gastos extraordinarios.
- El uso de la vivienda familiar.
- La pensión compensatoria, si procede entre los cónyuges.
- El reparto o la liquidación de los bienes en común.
Pasos del proceso
- Primera consulta. Estudiamos vuestra situación y os explicamos las opciones reales con sus plazos y costes.
- Redacción del convenio. Preparamos el convenio regulador recogiendo todo lo acordado.
- Presentación. Se presenta la demanda con el convenio en el juzgado. Con hijos menores, interviene el Ministerio Fiscal.
- Ratificación. Ambas partes confirman el acuerdo.
- Sentencia. El juez aprueba el convenio mediante sentencia y el divorcio queda firme.
Si no hay hijos menores ni personas con discapacidad a cargo, el divorcio puede tramitarse directamente ante notario mediante escritura pública, con asistencia de letrado.
¿Cuánto tarda?
Depende de la carga de cada juzgado, pero un mutuo acuerdo bien preparado suele resolverse en unas pocas semanas o pocos meses, muy lejos de los tiempos de un procedimiento contencioso, que puede alargarse más de un año.
Mutuo acuerdo frente a divorcio contencioso
En el contencioso cada parte pide al juez lo que considera justo y es el juzgado quien decide las medidas. Es inevitable cuando no hay entendimiento, pero es más largo, más caro y más duro emocionalmente, sobre todo cuando hay hijos. Siempre que es posible, buscamos el acuerdo; y cuando no lo hay, preparamos la vía contenciosa con todo a favor.
Este artículo es información general y no sustituye el asesoramiento sobre tu caso concreto. Cada familia es distinta: lo mejor es revisar tu situación en una primera consulta.